Quierete, sanate

 

Eres perfecto. Eres exactamente como debes de ser. Todos somos Uno, todos somos parte de la Fuente y la Fuente por su propia naturaleza es imposible que cometa un error. Por lo tanto, nada puede estar mal en ti.


Tu espíritu es perfecto, tu alma es perfecta, tu cuerpo es perfecto. Cada espíritu es único, cada alma es única, cada cuerpo es único. Cada uno de vosotros habéis sido diseñados cuidadosamente para encajar a la perfección en la Existencia. Cada matiz, cada curva, cada color, cada pequeña diferencia que te distingue de la multitud, te hace perfecto. Hasta la última peca o lunar de tu cuerpo, está hay por un motivo. Fuiste diseñado y creado con un propósito tan importante que absolutamente nada se dejo al azar, es imposible que haya error alguno en ti.


De tal forma que cuando alguien, incluido tu mismo, te diga que algo está mal en ti, se equivoca. No existen moldes, no existen patrones que puedan ceñirse a la grandeza de tu existencia. Eres un ser bello, único e irrepetible. Jamás hubo nadie como tu, jamás volverá ha haber nadie como tu, eres único en toda la Creación, una rara joya única e irrepetible. Quien diga lo contrario miente.


Recuerda que tus diferencias son tu mayor tesoro, son aquello que nos enriquece a los demás en la Totalidad. Deja de compararte con los demás, no tiene sentido alguno, es como tratar de comparar dos copos de nieve, ambos perfectos y únicos, ambos hermosos como no puede ser de otra forma pues son reflejos del Origen al igual que tu.


Amate, acéptate como la perfección que eres. En el momento en que veas tu propia belleza, en el momento que te permitas amarte a ti mismo de todo corazón, la sanación se producirá. Nada hay más poderoso que el Amor. Es la energía más poderosa de la Creación. Atraviesa el espacio y el tiempo. Elimina toda oscuridad con su luz. Su calidez rejuvenece y es fuente de sanación para el cuerpo, la mente y el alma.


Amate, llora de alegría al sentir la dicha de volver a estar reunificado con tu Ser, pues tu cuerpo es la manifestación de tu Ser en esta realidad. Al rechazar a tu cuerpo, estás rechazando a tu Ser. Estás rechazándote a ti mismo y estás quebrando tu alma.


Eres perfecto, eres perfecto ahora y siempre. Y quien diga lo contrario, incluido tu mismo, miente.



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