Tu cuerpo, extensión de tu alma

 

Tu cuerpo es una manifestación física de tu alma, que a su vez es una manifestación inmaterial de tu espíritu, y los tres son una emanación del Origen. El Origen es perfecto, tu Espíritu es perfecto, tu alma es perfecta, tu cuerpo es perfecto.


Es cierto que no debemos caer en la trampa de identificarnos con nuestro cuerpo, es decir, no debemos de creernos que tan solo somos un cuerpo, un trozo de materia. No debemos olvidar que nuestra esencia, el núcleo espiritual que nos conforma, es el que le da autentico sentido a toda la Existencia.


Pero en este plano de la Existencia somos espíritu y materia, y hemos caído en otra trampa igual de dañina para nosotros. Y es que estamos acostumbrados a pensar y a hablar de nuestro cuerpo como de algo ajeno a nosotros, como si se tratara de un coche, de una mesa o de una pieza de ropa. Y esta forma de pensar nos hace tratarlo como si de verdad fuera alguna de esas cosas. Somos objetos y como tales podemos ser usados, producidos y consumidos. Al ver a los demás como objetos y no como seres sensibles, nos desligamos de ellos, de sus vidas y emociones. Están por debajo de nosotros, al mismo nivel de las herramientas, y por tanto nuestra relación con ellos se vuelve utilitaria. Al fin y al cabo son cosas. Este pensamiento a permitido el aislamiento de los individuos, la destrucción del sentimiento Unitario, el retraso evolutivo tanto individual como colectivo y a llenado el mundo de necesidades ilusorias.


El cuerpo es el templo sagrado del Espíritu, Emanación Viviente del Origen. Tu cuerpo es el templo de tu Espíritu, su manifestación en este plano de la existencia, y por lo tanto merece ser respetado y honrado. Aprender a amar a tu cuerpo, es el primer paso para aprender a amar al Origen. Amate y amarás a toda la Creación. Respeta tu cuerpo y el de los demás. Se consciente de que en cada ser vivo, en cada persona con la que te cruzas, es contenida una parte del Origen, una parte de ti mismo.


Todo cuerpo es perfecto. Encarnamos con un cuerpo diseñado cuidadosamente para que cumpla las especificaciones dadas y necesarias para la encarnación actual. Es decir, para que vivamos las experiencias decididas y diseñadas por nosotros antes de encarnar. Ya se trate de ser gordito, atlético, alto, bajo, transexual, azul, verde o amarillo, todos somos perfectos.


El cuerpo, la materia, también es espíritu. Todo cuanto existe procede y forma parte del Origen.

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