Los Signos de la Luz

 

Definir los Signos de la Luz es difícil. Nada empieza o acababa en un punto concreto. Podríamos decir que son los siguientes:, la Pureza, la Honestidad, la Libertad, el Sentido de Unidad, la Aceptación, la Compasión y el Perdón.


Pureza y Honestidad: Ambos van muy relacionados. Se trata de ser siempre de verdad. Mostrarte siempre tal y como eres. Caminar por la vida con el alma desnuda. Que tu boca, tus ojos y tus actos muestren siempre la Verdad.


Libertad: La única libertad real y autentica nace y se encuentra en tu interior. Tu esencia última, tu espíritu, no puede ser sometido por fuerza alguna. Tu decides como pasar a través de las experiencias que vas a vivir a lo largo de tu existencia, con alegría o con dolor. Tu libertad radica en tu actitud interna ante lo que ocurra a tu alrededor. Un día lluvioso puede ser triste: no puedes ir a ningún sitio sin mojarte; o puede ser alegre: la tierra sacia su sed y nutre la vida de todas las criaturas; como sea tu día solo depende de ti. Es una cuestión de actitud.


Sentido de Unidad: Todos somos uno y lo mismo. Tú y tu enemigo sois uno. La separación entre las cosas, la separación entre los seres es una ilusión. El sentimiento de finitud de la mente, unido al olvido por parte del ser humano de que forma parte de un todo mayor, de algo que está por encima de él, le genera un sentido de desasosiego y vacío interior. Un sentido de desconexión. Al sentirse incompletos los seres tratan de llenar el vacío de su interior con el mundo material.


Aceptación: La aceptación ha de empezar por uno mismo. Cada ser debe aprender a amar su cuerpo, su mente y su alma tal como son. Mírate al espejo y acepta y ama todo cuanto ves. La aceptación implica valor. El valor de reconocer nuestros miedos. El valor de seguir adelante sin dejar que éstos nos dominen. El valor de aceptar el amor y la felicidad dentro de nosotros y a nuestro alrededor. El valor de ser únicos y diferentes. Acepta tu mortalidad, acepta tu divinidad.


Compasión y Perdón: Son la llave y el el cerrojo de la Iluminación, de la Ascensión, del Fin de la Ilusión. Son la más alta expresión del amor incondicional. La compasión abre todas las puertas del alma. Derriba todos los muros que nos impiden llegar hasta el Espíritu. La compasión nos hace uno con todo y con todos. Nos hace uno con nosotros mismos. La compasión no conoce límites ni razones. La compasión nos libera. La compasión es una fuerza expansiva y creadora. El perdón es la otra cara de la moneda. Al hablar de perdón no nos referimos solo hacia los demás, sino especialmente hacia nosotros mismos. El perdón no es olvido, es aceptación. Si olvidamos no aprendemos. Si olvidamos no crecemos ni evolucionamos. El perdón lleva a la compasión y la compasión al perdón. Aprende a pedir y a dar perdón a diario. Sentirás como tu ser se libera de cargas y ataduras. Aprende a ser compasivo y verás como tu alma se ilumina.



Si tuviera que escoger con cuales de ellos trabajar más a fondo, yo me quedaría con los últimos dos. Para mi son los Signos de la Luz en su sentido más puro: Compasión y Perdón

Comentarios