Reencarnación vs Migración

 Hace tiempo que vengo pensando es poner por escrito una vivencia que tuve hace unos meses. Pero no sabía muy bien como hacerlo pues a fecha de hoy aun hay partes que estoy interiorizando. La experiencia en si misma me abrió muchos interrogantes.

El concepto de reencarnación ya es más o menos conocido por todo el mundo. Llamamos reencarnación al hecho de que un tiempo después de haber muerto el alma de una persona vuelva a nacer en un nuevo cuerpo.

El nombre de “migración del alma” es el concepto más aproximado a la experiencia que viví. ¿Qué es entonces una migración? Se trata del hecho de que una alma pase de un cuerpo a otro sin pasar por el proceso del nacimiento. Al preguntar a mis guías me dijeron que las hay básicamente de dos tipos.

En el primer tipo a su vez pueden darse dos situaciones, se puede establecer una relación simbiótica o se puede dar una situación parasitaria.

  • Simbiótica: El alma recién llegada al cuerpo no se impone, sino que establece una relación armoniosa con su huésped. Comparten recuerdos, experiencias y conocimientos. La unión se produce de forma progresiva. Se entrelazan y con el tiempo no se sabe donde acaba una y donde empieza la otra. Esta unión puede ser temporal hasta que el alma visitante vuelva a migrar o, más habitualmente, la unión se mantiene de por vida.

  • Parasitaria: El alma visitante se impone a la original de forma más o menos agresiva. Lo que llamamos una posesión de toda la vida.

En el segundo tipo el alma visitante toma posesión del cuerpo al poco de que el alma original que lo abitaba lo haya abandonado. Suele ocurrir más con bebes o niños que han sufrido una muerte súbita. Este tipo es más raro que se dé cuanto mayor sea la personar. El recién llegado suele asumir la identidad, parte de la personalidad y recuerdos que han quedado en la memoria física del cuerpo.

La Migración es una variación surgida a partir de la Unión Álmica. En una Unión Álmica las almas se entrelazan voluntariamente durante un breve periodo de tiempo pasando a formar una única unidad. Experimentan a pequeña escala lo que es volver a lo Inmanifiesto, al Origen.

Me da algo de pudor contar la experiencia vivida, sobre todo porque algunos hechos son confusos para mi. Los tiempos, las emociones, los recuerdos, se entremezclan sin dejarme tener claro del todo el orden en el que tuvieron lugar los acontecimientos. Trataré de ser lo más coherente posible:

Me despierto de repente. Estoy en el baño. Sentado en el váter. Debo de haberme quedado dormido en algún momento. Me siento algo confuso. Miro a mi alrededor tratando de reconocer donde estoy. El lugar me es conocido y ajeno a un mismo tiempo, es confuso. Me fijo en mi cara en el espejo y quedo perplejo y aún más confuso pues veo a un adolescente asiático devolviéndome la mirada. Me levanto de golpe y apoyándome sobre la pila pego mi rostro casi totalmente al espejo. No dejo de mover la cabeza mientras me miro. Soy consciente de que realmente es mi cara. Se que soy yo, pero a la vez no me reconozco. No puedo evitar dar un grito que recibe como respuesta los gritos y quejas por parte de mis hermanos y mi madre. Tengo dos hermanos, uno mayor y otro menor. Un monton de datos acuden a mi mente, sobre ellos, sobre mi madre, sobre nuestra casa. Estoy confuso. Salgo del baño y mi madre pasa por delante de mi. Ya está enfadada. Me llama por mi nombre y me dice algo que no termino de entender porque no estaba atento. Mis hermanos están mobiendose alrededor de la mesa preparando el desayuno antes de irnos a clase. De forma expontanea les digo a los tres que no soy quien piensan, que ese no es mi cuerpo. Mis hermanos no se detienen en lo que están haciendo, tan solo me lanzan una mirada de refilón y tuercen un poco el gesto. Mi madre me grita que me deje de mis tonterías de siempre y dando un portazo se va a trabajar.

Me siento confuso. No se donde estoy, ni que está pasando. Pero al mismo tiempo al mirar por la gran ventana del comedor reconozco las calles, calles que se que en realidad no he visto nunca. Sigo insistiendo en el tema de que no soy quien ellos creen mientras los sigo a la cocina. Parecen más molestos que de costumbre. Alguno de ellos tropieza conmigo al salir y yo caigo al suelo sin poder evitarlo. Oigo la voz de mi hermano mayor diciéndome que me deje de tonterías que mamá ya tiene suficientes preocupaciones. Mi hermano pequeño se agacha junto a mi sonriéndome y ayudándome a levantarme.

Las calles que veo al mirar por la ventana no difieren mucho de las que podría ver en cualquier ciudad de tamaño medio. Tienen un claro aire asiático tradicional. Se que vivimos en una ciudad que conserva aun un medio rural importante. Los tendidos eléctricos son visibles y las calles se ven algo oscurecidas, como si un polvillo negro las ensuciara. En algún momento he preguntado en que año estamos y alguien me ha respondido que en el año 10.081. Al escuchar la fecha mi confusión a aumentado.

¿Me habré muerto, estoy viendo una vida futura, una vida de otra parte de mi ser, estoy en el cuerpo de otra persona aunque lo sienta como mio? Todo a mi alrededor se va volviendo cada vez más real y consistente. Se que amo a mis hermanos. Se que me entristece un poco darle tantos problemas a mi madre. Soy consciente de mi problema cardíaco y de los esfuerzos que hacen todos para pagar mi medicación y… Y soy Modesto. ¿O no? ¿Modesto y su vida habrá sido un sueño, otra cosa de esas raras que me pasan?

Miro a mi hermano pequeño a los ojos y puedo ver su adoración en ellos. Me sonríe con esa sonrisa que me da la vida y que hace que trate de ser la persona que todos esperan de mi. Le digo que le contaré un montón de historias increíbles. Soy yo, soy él. Este es mi aquí y ahora. Mi realidad. Me siento a la mesa con ellos.

En en momento en que me rindo, en el que acepto que esa es mi realidad, Modesto y toda su vida empiezan a desvanecerse de mi mente como sin tan solo se hubiera tratado de un sueño. Y en ese mismo momento, siento una especie de sensación o voz que con autoridad expresa que “hasta aquí, que esto está yendo demasiado lejos”. Siento que una fuerza tremenda tira de mi hacia atrás obligándome a regresar a mi cuerpo y vida actual.

Despierto de golpe en mi cama. Me siento confundido, sin saber quien soy. Mejor dicho, sintiendo que soy ambos a la vez. Con un montón de dudas y preguntas sobre todo lo que acaba de ocurrir. Han pasado muchas semanas desde entonces y aunque los recuerdos se vuelvan más difusos y dudosos para mi, no pasa igual con las emociones. El amor, la añoranza permanece. ¿Como se puede añorar una vida y a unas personas que solo han formado parte de ti un breve instante?

¿Fue una Unión de Alma, una Migración? Nada sabía de estas cosas hasta después de vivir esta experiencia y preguntarles a mis guías sobre lo ocurrido. Según me dijo la Madre Oscura morí por un breve instante (¬¬ yo lo pongo en duda…) y experimente una Migración. Cuando la experiencia fue más allá de lo aconsejable y perdí el control la detuvo.

Espero haber sido lo más fiel posible a la parte más central de los hechos y que sirva de algo este aporte. Tenía la necesidad de compartirlo. Sentía que debía hacerlo a pesar del reparo que siento ha hacerlo de una forma abierta a todo el mundo.

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