[Yo]: -¿Por qué dices tantos tacos y te pasas todo el tiempo insultándonos? ¿ No podrías decir lo mismo sin ser tan grosera?
[Madre Oscura]: -¡Me cago en la puta ostia! ¡Ja, ja , ja , ja...! Claro que podría, pero no sería lo mismo. Cuando estoy teniendo una conversación personal contigo, ¿cuantas veces me has visto insultarte?
[Yo]: -Nunca. Por eso me extraña tanto.
[Madre Oscura]: -Y eso se debe a que contigo ni es necesario, ni es efectivo. Los ofendiditos saldrán corriendo, y... eso está bien. Es lo correcto. No están aun preparados para oír aquello que tengo que decir. No han alcanzado aun el nivel de maduración suficiente si no son capaces de ver más allá de las apariencias. Si tienen la piel tan fina, mis palabras pueden hacerles más daño del que están preparados para soportar. Una vaca es una vaca y un idiota es un idiota. La verdad nunca puede ser ofensiva, es tan solo la verdad, si te molesta deberías averiguar el porqué.
[Madre Oscura]: -¿Cuando compras leche qué es lo importante, lo bonito que sea el bote o que contenga realmente leche? ¿Qué importa, la información o las formas? Aguantáis en trabajos donde se os trata como a basura con hechos y con palabras por obtener aquello que os importa, es decir, el jornal, ¿ y luego os molesta como os hablo yo?
[Madre Oscura]: -No te parece curioso que los insultos y tacos existen en todos los idiomas. ¿Cuál será la causa? La causa es evidente, son necesarios. Son liberadores. Esas pequeñas (o no tan pequeñas) transgresiones o roturas de las normas, de los corsés sociales, esas muestras de rebeldía y libertad liberan presión de la olla social.
[Madre Oscura]: -¿Recuerdas como los niños pequeños ríen cuando dicen sus primeras palabrotas? ¡Están siendo malos, están haciendo algo que se supone que no deben de hacer! ¡Y sienta tan bien esa libertad...! Ese sentimiento, esa sensación, quedará grabado para siempre en sus almas. Así que al crecer, cuando en un momento determinado de sus vidas sienten como la tensión crece dentro de ellos, como la frustración está a punto de ahogarlos...¡Pum! Ristra de palabrotas al canto y … ¡Ahhh! Tensión y presión liberadas. Además, un buen insulto demuestra ingenio y capacidad imaginativa. Si vas a insultarme, por lo menos cúrratelo, muestra un mínimo de respeto.
[Yo]: -Todavía no me has dicho porqué nos insultas tanto.
[Madre Oscura]: -Os despierta, os mantiene atentos y centrados. Es como chasquear los dedos ante un perro. Pero si tanto les molesta que me lo comenten cuando vengan a verme…
[Yo]: -Jaa, jaa, jaa… Muy graciosa. Si los usas tanto la gente dejará de prestarles atención. Perderán efectividad.
[Madre Oscura]: -¿Tú crees...? En el fondo la gente cree que la mayoría de insultos y criticas que recibe son ciertos, y eso os va haciendo mella. Os es mucho más fácil creer lo peor de vosotros que aquellas cosas buenas que se os dicen. Una crítica pesa más que mil elogios.
[Madre Oscura]: -Solo suelo usar los insultos en aquellas conversaciones que sé que van a ser leídas por más personas. Con la familia no son necesarios normalmente. Nos reconocemos. Nos vemos y aceptamos tal y como somos realmente.
[Yo]: -¿Nos consideras inferiores?
[Madre Oscura]: -Sois inferiores. Para eso habéis encarnado. Para eso habéis decidido pasar por todo el proceso de las encarnaciones.
[Yo]: -¿No somos todos uno?
[Madre Oscura]: -Sí lo somos. En el Origen. En espíritu todos somos iguales y lo mismo. Pero los humanos tan solo sois pedazos de materia. Tan solo contenéis un trozo del alma unitaria. Así que, técnicamente tengo razón al consideraros inferiores e imperfectos. XD
[Yo]: -Bueno, a ver..., dejate de rollos. ¿Porque eres tan mal hablada?
[Madre Oscura]: -Porque puedo y porque me da la gana.
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